El bingo es un juego de azar sumamente popular en todas partes del mundo, y en general se cree que Inglaterra es el país donde más personas juegan al bingo. Sin embargo, resulta ser que Bélgica es el país donde más se juega. No obstante, no juegan al bingo que conocemos de 75 o 90 bolas, sino a una variante propia que es conocida simplemente como bingo belga.
En Bélgica puedes encontrar en casi cualquier bar a una persona jugando al bingo, sobre todo en las horas después de la oficina. Les belgas disfrutando tomando una cerveza y jugando una partida de su tradicional bingo que está compuesto de una tabla con 26 agujeros y de 2 o 6 cartones de bingo. El objetivo del juego es completar una línea de números consecutivos con 5 bolas de metal.
En este juego el jugador de bingo maneja y controla en cierto punto la trayectoria de la bola, así es que no existen realmente estrategias para ganar sino mucha práctica. Jugar al bingo en estos bares de belgas cuesta entre 0,25 euros y 6 euros.
No fue hasta 1999 cuando el pueblo belga decidió votar a favor de la legalización del bingo, que el juego se hizo más común. La tradición de jugar al bingo era tan fuerte en este país que decidieron otorgar la licencia a cualquier bar que deseara tener una máquina de bingo.
Ya que los belgas son conocidos por ser meticulosos, también pensaron que esto podía generar un mayor número de adictos al juego por lo que decidieron implementar un sistema de control que no permite a los jugadores gastar más de 12,50 euros por hora de juego.


